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Rumbo a la Meta: Así fue la primer semifinal de Sessions

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Rumbo a la Meta: Así fue la primer semifinal de Sessions

RAdeG 29 junio, 2018

La noche de ayer,  28 de junio, el escenario Indie Rocks albergó los sonidos de las bandas que gracias a la votación de toda clase de melómanos, pudieron hacerse de un lugar en esta primera semifinal rumbo a la última competencia de la que se coronará la banda definitiva que podrá ser miembro del line up del ya mítico House of Vans y ayudar al relevo del rock mexicano, que sigue latente y macizo. La noche se prestaba para todo, había amigos, bebidas, y la esperanza de gran música.

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Hace poco, platicando con un compañero generacional, de cuando el grunge nos pegó justo cuando los primeros granos de acné nos restregaba en la jeta los malditos cambios hormonales y avanzábamos hacia la calenturienta y odiosa adolescencia, le daba vueltas a la idea de que o ya habíamos dado el rucazo o el rock nacional, había muerto hace mucho junto con su ímpetu y confrontación y las agallas de tener muchas cosas que decir y más aún de pasarla bien, “¿dónde están los nuevos Fobia, Zurdok, Tijuana No, Titán, Ultrasónicas, La Gusana Ciega?” decía, frustrado e histérico.

Bien, pues están en el Sessions de Vans, respondía en silencio mientras tronaba mi cuello al ritmo de la bataca metalera de The Wicked Ones, banda que junto con Blanco Gitano, Manikie y Moly Wave, compitieron en las semifinales de Sessions, la iniciativa de Vans que recorrió barrios y escuelas en busca de nuevas bandas.

En esta primer semifinal, pudimos tener el gusto de presenciar los directos de cuatro actos de distintas partes del país, todos en esta ocasión con tendencia a la guitarra, y la noche fue pasando del pop etéreo al Trash Metal.

 

Abriendo el acto, Moly Wave, un proyecto de apenas un año, calentó el ambiente. El autodenominado Chillwave del cuarteto liderado por Cristian Da Benson llenó la atmósfera del Indie Rocks con su cromática glitcheada y su frescura, típica de un buen post rock actual.

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A continuación MANIKIE, Power Trio con ya algunos años de trayectoria mostró sus tablas con un set apretado, emocionante, actual y nostálgico y altamente coreable para cualquiera.

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El ambiente no podía ser mejor, bandas de distintos estilos conviviendo a gusto en un foro, coreando, cantando, y echando porras.

 

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Siguió Blanco Gitano, banda chilanga de Dream Pop con toques ácidos. Estos mozalbetes se plantaron con un indie etéreo y reflexivo que llenó la sala auditivamente. Su coordinación y acto en vivo, simple pero conciso fue lo preciso para complacer a sus fans y sorprender a el público que no iba a verles a ellos exclusivamente. 

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Para contrastar auditivamente, tocó el turno de The Wicked Ones, banda también de amplia trayectoria en la escena metalera de la ciudad, quienes con su metal con toques sabbathescos cerraron con contundencia para beneplácito de sus muchos invitados.

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Cerrando esta primer noche, Tulkas se apareció y masacró.Los Thrasheros de Querétaro, banda del roster de Vans, dio un showcase fantástico que puso a headbangear incluso a los de seguridad y a las mamás de las otras bandas.

 

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Tras una larga deliberación del jurado, compuesto por Cecilia Velasco, Milo Froideval y Alejandro Franco, se nombró ganadores de esta semifinal a Blanco Gitano, basándose sobre todo en la claridad de su concepto, la frescura de la propuesta y el sonido en conjunto, bien logrado que tuvieron en esta presentación. Esto no le quita crédito a ninguna de las otras bandas presentes, todas excelentes representantes de sus géneros desde sus trincheras; e incluso, hay que resaltar la clase y la elegancia con la que todos aceptaron la decisión de el jurado. A ellos muchos aplausos y sabemos seguirán haciendo ruido por ahí.

Ecléctica noche en la que la hipótesis de mi compañero generacional acabó por los suelos, no sólo sigue habiendo rock nacional, sino que hoy como nunca el hervidero de géneros es interesante y las nuevas tecnologías permiten a las bandas emergentes poder acceder a estímulos para adelantar su carrera y llenarnos de buena música los oídos.

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