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James Hoff: virus informáticos, música electrónica y pintura

Los virus de computadora por muchos años atormentaron a las nuevas generaciones de ingenuos que se unían al mundo cibernético, te conectabas con AOL sin saber que nadabas en la habitación de los gusanos. Ares, Soulseek y Limewire eran fuentes inagotables de nuevos parásitos binarios, las usb pasaron a ser un vehículo de alerta sanitaria, cuántas historias de troyanos arruinando vidas gracias a todas esas personas qué en su mente, nunca les pasó entrarle al Norton o cualquier otro antivirus.

En la actualidad el panorama parece ser más relajado, las personas ya no se arriesgan a perder su vida (computadora) tanto como antes, hay que tener muy mala suerte, entrarle mucho a torrents rusos o a páginas de dudosa procedencia.

Error provocado por el virus Blaster

Por otro lado, en el terreno de lo artístico, lejos del boicot corporativo o político y de las pérdidas millonarias ligadas al uso de softwares malintencionados, James Hoff, artista multidisciplinario, ha re direccionado las cualidades tanto conceptuales como prácticas de un malware. El artista experimenta con la programación y los procesos automáticos de los virus, digamos que los cultiva, y con ellos produce sus obras sonoras y visuales:

¿Cómo se escucha el accionar de un virus?

En 2014 Hoff lanzó Blaster, su segundo disco en el sello alemán PAN, el nombre es directo, se trata de un IWorm (gusano informático) muy famoso técnicamente conocido como W32/Lovsan.worm, W32.Blaster.Worm, WORM_MSBLAST.A, Win32.Poza o WORM_MSBLAST.H. Este virus que se propagó en 2003, fue utilizado por el artista para infectar 808 beats, la mutación resultante se empleó para componer las 8 piezas que integran Blaster; fluctuaciones sonoras e infecciosas que se traducen en noise, la música como el nuevo huésped.

Acá escúchalo completo:

¿Cómo se visualizan los daños hechos por un virus?

James Hoff – The Death of Distance, 2018 – Supportico Lopez, Berlin

En la parte visual, desde hace un par de años James Hoff ha estado trabajando en su proyecto de pinturas digitales abstractas llamado Network Fever, aquí el proceso de creación también incluye el uso de un malware, en este caso fue Grizzly Steppe, el mismo utilizado en 2016 por servicios de inteligencia rusos para hackear al Partido Democrático de los Estados Unidos. Primero pinta con espátula y utiliza en su mayoría dos tonos, después hace una foto y finalmente infecta el archivo digital.

James Hoff – Ghosting, 2018 – Supportico Lopez, Berlin

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