Escribe para buscar

Q&A con ¡Cazamos Cometas!; ruptura, pasión y la escena mexicana

Q&A con ¡Cazamos Cometas!; ruptura, pasión y la escena mexicana

Marlon de Aquino 25 enero, 2019

Sabemos que las rupturas son dolorosas. Más cuando llegan sin previo aviso; duelo entre los involucrados. Ese mismo sentimiento ha llegado cuando nos enteramos del próximo fin indefinido de ¡Cazamos Cometas!

Más aún cuando poco a poco este conjunto de amigos se iba haciendo de un nombre dentro de la escena underground mexicana. El sello distintivo twinkly math-rock de estos jóvenes dieron push a ese revival.

El 26 de enero es la fecha fin de este proyecto y a razón de su pronta despedida a lado de No Somos Marineros e Inválido, nos aventamos un Q&A con Carlo y Sergio de ¡Cazamos Cometas!

Since66: ¿Cómo se sienten de compartir último gig con No Somos Marineros?

Carlo: Muy bien. A decir verdad, los NSM siempre han sido una banda que nos gusta. Ya sea por sus rolas viejitas que nunca grabaron, o por las nuevas cosas frescas que nos regalan. Es innegable que tenemos influencias muy similares, y que ellos mismos también lo llegaron a ser. Tanto así, que hoy pintamos como No Somos Marineros 2.

Sergio: A pesar de que hace muchos años se sentía tan lejano, este sábado vamos a cumplir una de las metas que hace mucho nos propusimos. Con el tiempo las expectativas cambian, ahora compartir escenario con NSM nos sigue pareciendo un halago pero más bien algo neutral. Somos dos bandas. Dos entidades.

Since66: ¿Qué aprendieron desde la formación de ¡Cazamos Cometas! hasta este momento?

Carlo: Paciencia, dedicación, muchísimo compromiso y seriedad. También, en lo personal, aprendí a respetar mi trabajo y al de todos los que hacemos música.

Además, sin duda he aprendido mucho de esta madre llamada “escena”, cosas buenas y cosas malas, que sin duda me han ayudado mucho como músico, organizador de eventos, consumidor de música y chavo alternativo.

Sergio: La música no debe sostenerse de la amistad si se desea llegar a un nivel profesional. Existen casos donde vemos a amigos cercanos que llegan a niveles excelsos pero desde mi experiencia, es algo que no debe de confundirse pues cada vez se va perdiendo más y más la identidad de la banda. A menos de ser el caso que comentaba: ser amigos del alma y hacer match inmediatamente.

Since66: Cuenten la historia más loca/bizarra que hayan tenido.

Carlo: Recuerdo muy bien varias tocadas que estuvieron chistosas, pero en su momento nos destantearon mucho.

Por ejemplo, llegamos a tener una tocada por metro Balderas, con AMBR, Point Decster, Capitán Retorno y Supergris (imagínense lo morritos que estábamos por ahí del 2015); organizada por un muchacho con apellido del color de la pureza. El chico nos había prometido pasarnos parte del cover, darnos backline, chelas, PA, el cielo y las estrellas. Cuando llegamos, no había absolutamente nada de eso, pero él decía que sólo estaba tardando.

Total, tres horas después de que el evento debía haber empezado, teníamos sólo un micro conectado a una bocina de 30 W, pegado con cinta adhesiva a una mesa alta, y un bombo sin pedal ni nada. De una tocada a las 18:00, empezamos a tocar hasta las 22:30 —con equipo nuestro, claro, que todos tuvimos que poner, puesto que este sujeto nunca trajo nada más que el micro—, pero estuvo divertido.

También llegamos a subir el cerro del Ajusco a pie para tocar en un show casero de covers de metal, y una vez en casa de nuestro amigo Berni. Nos tocó a mí y a mis amigos de Capitán Retorno pelearnos con unos monosos que andaban faltoseando a nuestras parejas y amigos.

Sergio: La experiencia más valiente ha sido subirnos a abrir un evento. Terrorífico.

Since66: ¿El gig más memorable?

Carlo: Casi todos tienen algo bueno que recordar. Algunos por el line up, por cómo nos sentíamos, por la gente que nos vio, por cuán bien sentimos nuestra ejecución, y por algunos otros factores externos.

Supongo que los gigs más relevantes que tengo en mi mente han sido: el Morosound Fest 2 en Moroleón; una tocada en el Dirty Sound hecha por Neardentales; la tocada con el Cómodo Silencio de los que Hablan Poco en Puebla, en el Cerdo Picante. Espero fervientemente que este último show sea el que recuerde con más cariño.

Sergio: El gig más memorable para mí fue el de Puebla y el pasado de Moroleón. Todo se sintió bien y estoy seguro de que este último no será excepción.

Since66: Retomando sus inicios, ¿recuerdan ese momento en que se conocieron por redes sociales y los motivó a crear ¡Cazamos Cometas!; ¿cómo estuvo?

Carlo: Vagamente, pero sí. Sergio y yo éramos mucho muy diferentes entonces, pero recuerdo que nos unió mucho la onda math-rock y empezamos a hablar por un grupo de post-rockeros, creo.

Sergio: Recuerdo que todo fluyó naturalmente y hubo entendimiento con Carlo mientras la banda pasó por infinitas turbulencias hasta aterrizar a la formalidad, por consecuencia la creación en conjunto.


Since66: ¿Algo que quisieron hacer pero no se pudo?

Carlo: Grabar las nuevas rolas que hemos hecho y tourear por más lados de la República, y por qué no, fuera del país. La verdad, esta es una decisión que no tomamos por gusto pleno, sino por varios factores que competen a nuestras vidas personales de manera bastante fuerte.

Sergio: Yo quisiera grabar más música pero debido a las situaciones que me presenta la vida por el momento sería imposible.

Es tanta emoción que es imposible funcionar. “Todo con moderación, incluyendo la moderación”, Wilde. Quisiera haber sido menos mamón con todos, que la gente nos viera diferente.

Since66: ¿Qué le falta a la “escena” nacional?

Carlo: Seriedad, compromiso, interés y bastante empatía. Tanto las bandas como el público tienen mucho este problema de dejar las cosas “al ahí se va” y prefieren esperar muchas veces al último minuto para comprar sus boletos o avisar sobre cambios que tendrán o necesitan.

Como miembro activo de un colectivo de eventos, de veras me parece vital que la gente se dé cuenta de todo el trabajo que se hace para hacer eventos, tocar en ellos, organizarlos, curarlos y todo eso. Es algo que hacemos con toda la pasión, pero que nadie (o casi nadie) nos patrocina. Además, que los venues tengan dos cosas: una, un poco de mayor apertura ante los colectivos y las bandas como nosotros, que sin problemas nos comprometemos con tal de hacer bien nuestro trabajo y darle al público un show que disfrute; dos, un mayor interés en cuidar su acústica, su equipo, su backline, que tengan un ingeniero de audio o al menos a alguien que esté cuidando que el sonido no destruya la calidad de las presentaciones, o que les dé mucha más potencia y fuerza a las que quieran aprovechar el caos.

Sergio: Qué le falta al tercer mundo, podría ser la respuesta. Le falta solucionar su infraestructura, impuntualidad, no profesionalismo, marginación cultural y económica, etc… México mágico. Gracias por todo.

Since66: “Los ojos de la ciudad nos miran de par en par”, ¿cómo llegaron a ese sentir?

Carlo: Sergio hizo esa parte de la estrofa. Él podría contestar mejor, pero imagino que es por todo este sentimiento de ansiedad, enajenación y de anomia que se tiene cuando se vive abrumado por la gran ciudad… y por Mint Field.

Sergio: La razón es extremadamente simple. Proviene de inspiración directa del proyecto en auge de Estrella Sánchez, Mint Field. Ojos en el carro y Ciudad Satélite, así como el mismo arte de su último disco inspirado en el órgano de la visión. No hay nada más que explicar. Felicidades, Estrella.

Since66: ¿Por qué decir adiós después del EP María?

Carlo: No es algo que hayamos querido y realmente no lo planeamos mucho. Me voy del país un tiempo, Pablo se separa de la banda por cuestiones personales, y tanto Víctor como Sergio tienen también sus otros proyectos (musicales, académicos, personales).

Además, hay otras cuestiones internas entre nosotros que han terminado por dar de sí nuestra forma de trabajar. No sabemos si vamos a regresar a tocar alguna vez, pero lo que sí sabemos es que tenemos que dar por terminado un ciclo.

Sergio: Problemas de logística y de relaciones interpersonales entre los miembros, así como desmotivación. Nada es definitivo. Todo lo que tenemos es el presente y es lo único que puedo asegurar por el momento.

Since66: En el camino, puede que hayan sido factor para que otros chavos se animaran a tocar y ser parte del revival emo; ¿qué les aconsejarían?

Carlo: No se desanimen. El camino de las bandas independientes es difícil y tardado. Busquen ser siempre originales, o intentar al menos robar, como dice Sergio, con estilo. Que se note que estudiaron sus influencias, que les gusta tocar, y de preferencia, que se note toda su pasión en vivo. Rodéense de gente que busque apoyarlos de todas formas, aprovechen todas las oportunidades sin desidia (eso ha tirado muchas grandes bandas), y sobre todo: toquen.

Toquen todo lo que puedan al principio, acepten cualquier tocada, eso realmente te da experiencia y bastante calibre para poder calarte ante otros y ante tu entorno. Y otra cosa, si tienen chance, aunque ya sabemos que al músico no lo hace su gear, ¡inviertan en sus equipos, no se arrepientan! Pulan siempre su sonido con lo mejor que puedan conseguir, incluso si lo que quieren es hacer ruido de retroalimentación, hay hasta en eso niveles en los que se puede hacer de una u otra forma. Sus fans más especiales lo agradecerán, y los que no se fijan mucho en eso, de igual manera estarían encantados, ¿no?

Sergio: Donde hay voluntad hay camino. El profesionalismo es clave cuando se quieren tomar las cosas en serio. Tampoco está mal hacer música por cotorreo.

Hagan ustedes lo que más les plazca y transmitan su energía al mundo entero. No se rindan.

Since66: Shout outs que les gustaría dar a ciertas personas, bandas y/o colectivos.

Carlo: A North City Music (Memo, Brandon y Abraham), mi colectivo, sin duda uno de los que más nos echaron la mano. A Beto y a Sandi por haber estado en la primera etapa de la banda y grabar María. A todos mis amigos cercanos, a los emos, a los post-rockeros, a mis amigos de la escuela. A todos los organizadores que nos dieron un lugar dónde caer a tocar, y a veces, incluso, dónde dormir (Monterrey Emo Club, Javier Zavala, Juan De La Cruz). A todos los amores pasados por inspirar las canciones de María, y a los amores presentan que nos dan una nueva esperanza para crear lo nuevo y continuar con el luto. A mi familia, que de vez en cuando nos echó la mano, al banco por prestarme la lana, a nuestros productores en Testa Estudio y a Sebastián Lechuga. Y a todos los medios que se dieron el tiempo de escucharnos y reseñarnos. A todas las bandas amigas que compartieron escenario con nosotros, desde B301 (la mejor banda de EDOMEX), San Cristóbal de las Casas (la mejor banda de CDMX), Capitán Retorno, Náufragos, Other Memories y todos los que apoyaron y creyeron en nuestro proyecto. De todo corazón, muchísimas gracias.

Sergio: Yo le doy las gracias a Carlo que fue la razón directa de que nuestro proyecto saliera adelante, dándolo a conocer y consiguiendo tocadas por el país.

También a Pablo por revivir la banda y cambiar mi vida radicalmente. No hay palabras ni acciones para agradecer. A Chebe por las cheves. A Diego y Alberto, amigos perpetuos… A las dos relaciones amorosas y pasajeras que le dieron tanta emotividad y significado al proyecto: María R. G. y B. B. (donde quiera que estés). Gracias León Larregui. Y por último pero no menos importante, a mis contados amigos cercanos que estimo con toda el alma y me contagian de energía radiante día a día. Ustedes saben quiénes son. Los quiero profundamente. Me siento afortunado de conocerles.


Bonus 1: Como dice Victor Arroyo, bajista de ¡Cazamos Cometas!: “¡Cazamos Cometas! siempre fue un chiste y como todo chiste, tiene que morir algún día”.

Bonus 2: León, ¿por qué me pateaste la cámara?”, “Porque te odio”.

Fotos del FB de ¡Cazamos Cometas!

Tags: