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Rest In Power Jake Phelps

Recibimos la más triste de las noticias este día.

Jake Phelps, editor en Jefe de Thrasher Magazine ha dejado este plano. Nuestro más sentido pésame a su familia y seres queridos. El skate no será el mismo sin él, como no fue el mismo desde que apareció en la revista Thrasher.

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Jake Phelps was 100% skateboarder, but that label sells him way too short, because beyond his enormous influence in our world, he was truly an individual beyond this world. When loved ones pass we sometimes mythologize about their full lives rich in friendships and experiences. Sometimes we need to talk ourselves into believing it all. It makes us feel better, and helps us cope with the loss. Well, in the case of Jake, the task becomes wrapping your head around just how many lives one person could possibly live. He really did see it all, do it all, and that incredible brain of his could relish every last detail. But most of you reading this now identified primarily with Jake Phelps the skateboarder, and editor of our magazine, so I will leave you with this truth – I never met anybody who loves anything more than Jake worshipped skateboarding. Just as we need food and water to survive, Jake needed skateboarding to keep his blood pumping. It was more than a hobby or form of transportation or way of life – it was his oxygen. Here’s another thing. Jake never bailed. Jake fucking slammed. And there is a big difference. He only knew commitment. He was going to go for it without hesitation, and there were only two outcomes. Either you’d see his triumphant fist pumping in the air or it’d be an earth-shaking collision with the concrete. I remember him telling me once that he never fell backwards, he always fell forward. Leaning back meant there was hesitation, and Jake was all the way IN. There was no myth. The man was the myth. We love you, Jake. -Tony Vitello

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Jake Phelps era un patinador al 100%, pero esa etiqueta lo vende demasiado corto porque, más allá de su enorme influencia en nuestro mundo, era verdaderamente un individuo más allá de este mundo.

Cuando los seres queridos pasan, a veces mitificamos sus vidas llenas de amistades y experiencias. A veces tenemos que convencernos a nosotros mismos de creerlo todo. Nos hace sentir mejor y nos ayuda a enfrentar la pérdida. Bueno, en el caso de Jake, la tarea se convierte en concentrarte en cuántas vidas podría vivir una persona. Realmente lo vio todo, lo hizo todo, y ese increíble cerebro suyo pudo disfrutar hasta el último detalle.

Pero la mayoría de ustedes que leen esto ahora se identifican principalmente con Jake Phelps, el patinador y editor de nuestra revista, por lo que les dejo con esta verdad: nunca conocí a nadie que ame algo más que a Jake adoraba el skate. Justo cuando necesitamos comida y agua para sobrevivir, Jake necesitaba patinar para mantener su sangre bombeando. Era más que un pasatiempo, una forma de transporte o una forma de vida: era su oxígeno.

Aquí hay otra cosa. Jake nunca renunció. Jake rifaba. Y hay una gran diferencia. Solo conocía el compromiso. Lo iba a hacer sin dudarlo, y solo había dos resultados. O verías su puño triunfante bombeando en el aire o sería una colisión temblorosa con el concreto. Recuerdo que una vez me dijo que nunca caía hacia atrás, que siempre caía hacia delante. Inclinarse hacia atrás significaba que había vacilación, y Jake estaba en todo.

No había mito. El hombre era el mito. Te amamos, Jake.

Una enorme pérdida. Lo lamentamos mucho.

Wenceslao Bruciaga lo entrevistó para sin embargo hace unos años, cuando visitó la Ciudad de México con Bad Shit, su banda. Pueden leer la entrevista acá.

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