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Fuck It Dog, Life’s a Risk: FIDLAR

¿Quién no se ha sentido de la chingada en algún punto de la vida? Por no decir todos, la mayoría. La vida se trata de eso, de estar en una montaña rusa constante y saber aprovechar cada subida y cada bajada.

Algo pasa que cuando somos jóvenes y caemos en picada, el mundo –para nosotros– se torna gris. Lo único que buscamos es una escapatoria a las “adversidades” como desamores, no tener trabajo ni dinero, mucho menos tener claro el rumbo del porvenir.

Momento clave en el que entra FIDLAR para reconfortarnos un poco, que no somos los únicos en el hoyo. Californianos que nos dan putazos en la cara con su garage / punk-rock e invitarnos a escaparnos con ellos, con su música.

Zac Carper, Brandon Schwartzel, los hermanos Elvis Kuehn y Max Kuehn se juntaron en 2009 para reflejar que sus vidas apestan, pero que no hay que tomárselo muy enserio. FIDLAR le da viada a todo lo negativo mientras beben cerveza barata, surfean, patinan y se drogan. ¿Suena esa historia familiar?

Desde que sacaron sus EPs y el primer disco homónimo en 2013, FIDLAR tuvo comparaciones con Wavves y Black Lips. Al grado de que medios mencionaban que eran como el hijo de las dos bandas. Claro, esa idea se debe a que el primer material es estridente, fuerte, sucio y directo como los nombres de sus canciones. Al mismo tiempo de que hablan de no tener nada: “Got no job got no money got no place to be, so they said there gonna make a man outta me”, estar dolido con una chica “why did you go betray me? You’re such a whore, I stay at home drinking” y la dependencia a cierta sustancia nociva “woke up this morning had a hunger pain and all I want for breakfast is my good cocaine”.

Dos años después de estar toureando por donde podían, sacaron Too. El desmadre continúa, la resaca pegó. La mayoría de canciones compuestas por Zac, abordan el tema de la dualidad de estar crudo o no, y lo complicado que resulta; “I’ll drink some alcohol, it’ll make me who I really wanna be” o “I figured as I got older that life just sucks when you get sober”. Por otra parte, Brandon hace énfasis en ‘Bad Medicine’ a las adicciones de Zac y la muerte de su novia, “we’ll be fine without that bad medicine, ‘till you’re blacked out drunk and you piss on me again”.

Esas dudas existenciales que rondaban en FIDLAR hizo match con una base de seguidores que fue creciendo cada vez más. Sin embargo, de tener una pausa de 4 años para grabar algo, este año sacaron Almost Free.

Este último disco es interesante, porque la presencia del hip-hop es evidente y hay un cambio musical. El inicio con ‘Get Off My Rock’ es una especie de canción tipo Beastie Boys, y el resto de las canciones tienen un sonido rock digerible de riffs altos acompañados de trumpetas sutiles, pero para cualquier oído. Ahora, en Almost Free, Zac muestra su inquietud de querer seguir bebiendo, pero no tener con quién hacerlo, “I fell asleep in summer and woke up in October, so I called up everybody but nobody came over”.

Así es como FIDLAR aplica una mentalidad “Fuck It Dog, Life’s a Risk” y no dejarse de mamadas. Siempre hay una cerveza o alguien con quien pasar el rato y liberarte de cualquier carga, ¿no?

Fotos extraídas del FB de FIDLAR.

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